La serie de cuartos de final entre Pumas y América podría terminar en los escritorios. No es el futbol lo que se discute ahora, sino la falta de orden. La directiva del club universitario ha detectado una presunta irregularidad en los cambios realizados por el cuerpo técnico de las Águilas, al mantener en el terreno de juego a un futbolista que -según la cédula arbitral- debía haber salido de cambio. Dicha situación ha derivado en el análisis de una queja ante la Comisión Disciplinaria por posible alineación indebida.
El incidente ocurrió el domingo, a los 62 minutos del partido de ida en el Estadio Banorte (3-3), cuando el defensor uruguayo Sebastián Cáceres y el lateral universitario Álvaro Ángulo sufrieron un choque de cabezas. Ante la emergencia médica, y mientras el brasileño André Jardine gestionaba la ventana de modificaciones, el orden administrativo de los silbantes se desmoronó.
El cuarto árbitro, Maximiliano Quintero, mostró en la pizarra luminosa el ingreso de Thiago Espinosa (22) en sustitución de Miguel Vázquez (dorsal 32). Vázquez, a quien sus compañeros apodan ‘Shocker’ debido a su parecido físico con el luchador mexicano, ya buscaba la orilla del campo cuando el auxiliar técnico Paulo Victor cambió el guion. Al percatarse de que Cáceres ya no podía seguir por un cuadro de conmoción y fractura facial, el brasileño frenó al potosino de 22 años y lo empujó de regreso al campo.
La intención de Victor era que el campo se efectuara por el lesionado y no por Vázquez. Pumas sostiene su queja en diversos videos que circulan en redes sociales. Las imágenes muestran al Shocker con los dos pies fuera del terreno de juego antes de ser reintegrado. Para la directiva auriazul, el futbol es también el cumplimiento de normas: una vez que el cuarto oficial señala el cambio y el jugador cruza la línea de banda, el acto es irreversible.
El cuarto árbitro, además, no mostró el cartel de cambio de salida del número 4 (Cáceres), sino el 32 de Vázquez. A pesar de la evidencia visual, el América cuenta con el respaldo de la cédula oficial. En el reporte entregado por el juez central Luis Enrique Santander, el movimiento quedó registrado formalmente con el ingreso de Espinosa (22) por el zaguero charrúa (4), a pesar de lo que mostraron las pantallas. Bajo este documento, el cambio se ajusta al reglamento.
La Comisión Disciplinaria deberá decidir si las pruebas tienen el peso suficiente para invalidar lo que el cuerpo arbitral asentó en el acta oficial del partido. El reglamento de competencia indica que, en caso de que un club incurra en alineación indebida durante la fase final, “este perderá el derecho a seguir compitiendo en dicha fase”.