El panorama del fútbol africano se ha visto sacudido nuevamente tras el anuncio de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) de presentar una queja formal ante la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y la FIFA.
Según reportes de la agencia Reuters, Marruecos busca una resolución legal tras lo que han calificado como un “fiasco” durante la final disputada este domingo en Rabat, donde Senegal se coronó campeón en medio de escenas sin precedentes.
El núcleo de la demanda radica en el abandono del terreno de juego protagonizado por la delegación senegalesa en los minutos finales del tiempo reglamentario. La protesta de los “Leones de la Teranga” se desató tras la señalización de un penal a favor de Marruecos por una falta sobre Brahim Díaz.
Los jugadores de Senegal, bajo las órdenes de su cuerpo técnico, se retiraron al vestuario en señal de rechazo, provocando una interrupción de casi 14 minutos antes de aceptar regresar al césped.
El impacto de la interrupción en el rendimiento deportivo
La federación marroquí sostiene que esta acción no solo fue una falta de respeto al espíritu deportivo, sino que tuvo un impacto psicológico y técnico directo en sus jugadores.
Reuters informó que el comunicado de la FRMF subraya que la larga espera enfrió el ritmo del partido y afectó la concentración de Brahim Díaz, quien finalmente falló el penal al intentar un lanzamiento estilo Panenka que fue detenido por Edouard Mendy.