A sus 40 años de edad, la carrera de boxeador de Julio César Chávez Jr se vive de una forma diferente. Ya no es el joven provocador y lleno de adrenalina en las conferencias de prensa antes de cada combate, ahora se muestra poco expresivo e incluso distraído durante las preguntas.
“Estamos listos para dar un gran espectáculo y preparados para ganar, es todo lo que tengo que decir”, manifestó Julio César horas antes de su combate de este sábado ante el colombiano Jhon Caicedo en Reynosa, Tamaulipas.
El hijo de la leyenda aceptó que en su pelea ante el youtuber estadunidense Jake Paul en 2025 quería aprovechar el impulso mediático de su rival para retomar su carrera en caso de una victoria. Eso nunca ocurrió. Además de perder ante Paul, meses después tuvo que superar uno de los episodios más difíciles de su vida.
“En esta pelea hay dinero y sobre todo el rival tiene mucha fama con las nuevas generaciones, todos los peleadores quieren eso y no voy a dejar ir esa oportunidad; voy a aprovechar eso que tiene Jake, porque al ganarle quedaré en una buena posición y podré buscar mejores rivales. Es un combate en el que tengo muchas posibilidades de triunfar”, declaró hace un año el ex campeón del mundo.
Semanas después de su combate frente al estadunidense, el mayor de los Chávez fue arrestado y deportado de Estados Unidos bajo investigación penal por presuntos vínculos con el crimen organizado, proceso que actualmente lleva bajo libertad condicional.
“Si mi hijo fuera narcotraficante, yo mismo lo metería a la cárcel al cabrón; lo conozco desde que nació y sé a qué se ha dedicado toda la vida”, declaró hace unos meses Julio César Chávez padre sin dudar ni un instante en la inocencia de su hijo.