La gran novela tapatía por fin cerró su último capítulo en las instalaciones de Verde Valle. Este miércoles 15 de abril, la directiva del Chivas emitió la noticia que gran parte de la afición esperaba y que rondaba los pasillos del club desde hace varias semanas: El Rebaño Sagrado finalmente hizo oficial la salida de Alan Pulido. El delantero tamaulipeco, de 35 años de edad, terminó de forma definitiva su segunda etapa con la emblemática camiseta rojiblanca, dejando atrás una tormenta de rumores sobre su estatus en el futbol mexicano.
EL FIN DE UNA ERA Y EL RECHAZO DE GABRIEL MILITO
El quiebre definitivo entre el experimentado atacante y la cúpula de la institución ocurrió por motivos netamente tácticos. El jugador simplemente no logró convencer al actual estratega del equipo, Gabriel Milito. Desde los primeros días del año, el director técnico sudamericano lo borró por completo de sus esquemas principales. Al notar que el delantero no lograba acomodarse a las exigencias de su sistema de juego, el timonel decidió apartarlo de las convocatorias, provocando que el tamaulipeco se quedara sin sumar un solo minuto de actividad oficial durante el presente torneo.
Ante este escenario insostenible, los altos mandos del club y el representante del futbolista acordaron una culminación adelantada de su contrato, un documento legal que originalmente expiraba hasta el mes de diciembre del 2026. La institución emitió un comunicado oficial detallando que la desvinculación se dio en muy buenos términos, agradeciendo su aporte en ambas etapas y deseándole éxito en sus próximos retos. Fuentes muy cercanas a las oficinas tapatías filtraron información valiosa, revelando que el equipo no pagó la totalidad del millonario sueldo restante. En su lugar, ambas partes negociaron el pago de una parte proporcional para concretar su libertad, logrando un apretón de manos sin conflictos legales.
Los meses previos a este anuncio resultaron sumamente frustrantes para el artillero. Al quedar marginado del primer equipo, la directiva lo mandó a entrenar por separado en las canchas alternas, exigiéndole cumplir con horarios completamente distintos a los del resto de la plantilla. Esta drástica medida provocó una fuerte inconformidad en Alan Pulido, quien manifestó su molestia constante por recibir este trato, acelerando su inevitable partida de la Perla Tapatía.