El keniano Sabastian Sawe y el etíope Yomif Kejelcha lograron lo que durante años se consideró una barrera simbólica: completar los 42.195 kilómetros en menos de dos horas dentro de una competencia oficial.
Sawe ganó el Maratón de Londres con 1:59:30, en el que participaron más de 59 mil competidores, superando el récord mundial masculino anterior por 65 segundos. Derrotó a Kejelcha, quien corría su primer maratón y terminó en 1:59:41. “Lo que sucede hoy no es sólo para mí, sino para todos nosotros”, dijo Sawe.
Ambos corrieron con el mismo modelo de tenis, su patrocinador de las tres rayas, lo que también colocó a la tecnología deportiva en el centro de la conversación.
Jacob Kiplimo, de Uganda, quedó tercero con un tiempo de 2:00:28. Esto supuso una mejora de siete segundos respecto a la marca mundial anterior que ostentaba el keniano Kelvin Kiptum, y completó un podio en el que los tres atletas bajaron una marca vigente desde hace tres años.
Sawe, quien llegó a Londres como campeón defensor, dijo que era un “día para recordar” y agradeció a la multitud que se congregó en las calles de la capital británica para presenciar una de las mejores actuaciones en un deporte que plantea una pregunta sencilla: ¿qué tan rápido puede correr una persona?
El primer maratón por debajo de las 2:30 horas se logró en 1925, y la barrera de las 2:15, 38 años después. A principios de siglo, el mejor tiempo mundial en el maratón masculino era de 2:05:42, establecido por Khalid Khannouchi en Chicago, en 1999.
Khannouchi mejoró su propio récord por cuatro segundos que se ha ido reduciendo gradualmente en los últimos 24 años gracias a una sucesión de corredores kenianos y etíopes, entre ellos Haile Gebrselassie, Wilson Kipsang, Kipchoge y, más recientemente Kiptum.
El keniano Eliud Kipchoge logró bajar de las dos horas en 2019, pero no quedó registrado en los libros de récords, ya que se trató de una carrera disputada en condiciones favorables en una pista de 9.6 kilómetros con un equipo de 41 liebres rotativas. Kipchoge terminó en 1:59:40.
Ahora que se ha superado la marca de las dos horas, otros récords icónicos de atletismo a tener en cuenta incluyen los 9.58 segundos de Usain Bolt en los 100 metros (2009), los 8.95 metros de Mike Powell en salto de longitud (1991) y los 47.60 de Marita Koch en los 400 metros femeninos (1985).
Parte de la mejora en los tiempos se debe a la optimización del entrenamiento, la nutrición y técnica.
Otro elemento clave es la modernización del diseño del calzado, definida a través de una batalla entre empresas que utilizan placas de fibra de carbono y otros materiales como parte de un esfuerzo por fabricar zapatos más ligeros y con mayor capacidad de respuesta.
“Estoy feliz de repetir el triunfo”, dijo la ganadora
La etíope Tigst Assefa se impuso en la rama femenil tras romper su propio récord del mundo con un tiempo de dos horas, 15 minutos y 41 segundos. La siguieron en la línea de meta las kenianas Hellen Obiri (2:15:53) y Joyciline Jepkosgei (2:15:55). “Estoy muy feliz de ganar de nuevo. Repetir el triunfo significa mucho para mí”, declaró tras la carrera.
“La felicidad no para de crecer. Le quiero dar las gracias a mis rivales, porque han dado una batalla muy bonita y me siento muy afortunada.”
Con información de Ap y Afp