El Estadio Akron fue testigo de como los Pumas de la UNAM dejaron ir una victoria que parecía en sus manos ante las Chivas del Guadalajara luego de tener una ventaja de 2-0, para al final terminar empatando y permitirle al cuadro de Jalisco mantener el liderato de la general, mientras que los capitalinos dejaron ir la oportunidad de escalar al top tres.
Aunque los Pumas dejaron escapar la ventaja, su estratega, Efraín Juárez, prefirió enfocarse en la resiliencia de un plantel que ha callado críticas a lo largo del certamen y que sigue plasmando su estilo de juego en la cancha, lo cual los tiene en la quinta posición y con paso firme para llegar a la liguilla después de 13 jornadas.
“Estoy tranquilo, muy tranquilo, porque cuando veías el calendario al principio del torneo… mucha gente nos daba por muertos y hoy seguimos ahí”, sentenció Juárez en conferencia de prensa antes de recordar que estos éxitos no se han construido de la noche a la mañana.
“Somos el mismo equipo que empezaba contra Querétaro. Un equipo trabajador, humilde. Sabemos perfectamente de dónde venimos, dónde estamos y qué queremos”.
Identidad universitaria: Del vestidor dolido a la convicción táctica
A pesar de la satisfacción por el funcionamiento, Juárez no ocultó que el desenlace del partido caló hondo en sus dirigidos. Con goles de Uriel Antuna y un autogol de Castillo, la UNAM parecía tener los tres puntos en la bolsa antes de la reacción tapatía encabezada por Armando González.
“El vestidor está obviamente dolido y frustrado por la forma en que se desarrolla el partido”, reconoció el técnico.