La mirada de Antonio Mohamed ya no busca el horizonte de la Selección Nacional de México. Ese fuego, que hace tres años ardía con la esperanza de comandar el proceso mundialista, se ha transformado en una resignación serena. Para el estratega que devolvió la gloria al Toluca con un bicampeonato, el futbol ha dejado de ser una obsesión de grandeza para convertirse en un cronómetro que marca el tiempo restante junto a su hijo y su futuro nieto.
“El tema de la Sselección y el Mundial, por lo menos ya lo descarté. Yo tenía mucha ilusión de dirigir a México este Mundial hace tres años, cuando estaban eligiendo y no me eligieron y ahí se me fue la ilusión. Esa es la realidad. Ya pasó porque ahora creo que la Selección es para el Vasco, para Rafa y después los que vayan viniendo jóvenes. Cuando no te tocó, no te tocó. No hay que voltear la puerta”, declaró Mohamed en entrevista con Claro Sports
El Turco regresa al Azteca
El Turco caminará hoy el Estadio Banorte con el peso de 56 años y una intensidad que empieza a pasar factura. Esta noche, ante el América, no es sólo un partido más de calendario; es el reencuentro con un pasado en Coapa que dejó cicatrices. Aunque la posición en la tabla no sufra grandes sacudidas, el sistema nervioso de Mohamed no conoce de treguas.
“Aquí (dirección técnica) el estrés es muy grande y yo siento mucho estrés cada partido que disputo porque lo vivo con esa intensidad, con esas ganas. Igual la quinta fecha que la final del campeonato. Para mí no hay partido medio. La adrenalina que siento es la misma y después el estrés del postpartido es el mismo”, sostuvo el Turco
El retiro tiene una fecha invisible, pero un motivo concreto que es la familia. El Turco ya no dirige para alimentar su ego, sino para acompañar el crecimiento de su hijo Shayr en el cuerpo técnico. La meta está en una cuna que espera en apenas tres semanas.
“Ahora voy hasta donde mi hijo quiera. Cuando mi hijo ya se largue solo, dejo de dirigir y ya me dedico a mi nieto. Estoy muy ilusionado con eso. Para mí es un volver a la vida. No me veo más que hasta donde mi hijo me tire el carrete y después le dejaré a los más jóvenes el lugar”.
Mohamed se sabe cerca del final. Veremos cuántos años más le quedan en la raya de cal, pero tiene claro que no serán muchos. El futbol mexicano, que lo ha visto celebrar y sufrir en igual medida, se prepara para despedir a uno de sus personajes más pasionales.