Irán acusó a Estados Unidos de aplicar un trato discriminatorio luego de que 15 integrantes de su delegación no recibieran las visas necesarias para asistir al Mundial 2026. De acuerdo con medios iraníes, los futbolistas y el cuerpo técnico sí obtuvieron los permisos migratorios, pero miembros del personal administrativo y directivo continúan sin autorización para ingresar al país anfitrión.
La embajada iraní en Turquía criticó la decisión y aseguró que la negativa constituye una injerencia política en el deporte. Además, pidió a la FIFA intervenir al considerar que la medida afecta el desarrollo normal de la competencia y vulnera el principio de igualdad para todas las selecciones participantes. Entre los afectados se encontraría Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Futbol, quien aún no habría recibido su visado.
La controversia ocurre en medio de las tensiones políticas entre Irán y Estados Unidos, situación que incluso obligó a la selección iraní a trasladar su campamento base de Arizona a Tijuana, México. Pese a los problemas migratorios, el equipo nacional mantiene su participación en el torneo y tiene programados partidos de la fase de grupos en ciudades estadounidenses como Los Ángeles y Seattle.