“Nunca habíamos presenciado tanta magia; nunca al menos, durante toda una vida”, dijo Noel Gallagher, integrante de la banda Oasis, cuando, en el verano de 2016, Pep Guardiola llegó al Manchester City.
No muy alejada de esa realidad es como viven hoy los aficionados de los Pumas con la incorporación de Aaron Ramsey y Keylor Navas. Entre clases de español, comida mexicana y conciertos de rock, el galés se dispone a encarar este fin de semana su primer gran reto como universitario: el América.
Ramsey evalúa la versión que tendrán de él en los Pumas. Aunque los grandes años de su carrera terminaron, quiere demostrar que puede ser el tipo diferente en la cancha, el que ayude a doblegar a unas heridas Águilas.
Me gusta demostrarlo en la cancha. Debo salir y tener la mayor influencia posible en este equipo, para que ganemos partidos y ver hasta dónde podemos llegar. Tenemos claras nuestras metas, pero vamos progresando. Espero hacernos cada vez más fuertes conforme avance la temporada, eso es lo que quiero demostrar”, declara el mediocampista galés.
Ramsey está acostumbrado a la presión. Muy similar a la que tuvo en su paso por el Arsenal, la Juventus y el Cardiff City, donde aprendió a forjar su carácter para poder salir con títulos.
Siempre habrá presión en un equipo como Pumas. Los jugadores congenian con las ideas de Efraín Juárez, así que espero que de a poco nos podamos hacer cada vez más y más fuertes”.