Tras muchos meses de incertidumbre y ya con la pretemporada iniciada, Ramón Urías está de regreso en Grandes Ligas. El infielder sonorense firmó un contrato por 2 millones de dólares con los Cardenales de San Luis, recuperando estabilidad deportiva luego de un invierno lleno de dudas.
No es la primera vez que los Cardenales confían en su talento. En 2018, con 24 años y tras cuatro sólidas temporadas con los Diablos Rojos del México, la organización lo firmó y lo mantuvo durante 2 campañas en ligas menores. Sin embargo, previo a la temporada 2020 fue puesto en asignación y su historia cambió de rumbo.
Los Orioles de Baltimore lo reclamaron en waivers y ahí comenzó el capítulo más importante de su trayectoria. Debutó el 20 de agosto de 2020 y poco a poco se consolidó como pieza del infield. En 2022 firmó su mejor campaña, ganó el Guante de Oro y alcanzó topes personales en producción ofensiva, consolidándose como antesalista confiable.
El verano pasado parecía que su carrera daría otro salto. A finales de julio fue tomado por los Astros de Houston y todo apuntaba a que sería el tercera base diario de un club contendiente a playoffs. Sin embargo, horas después Houston también incorporó a Carlos Correa, quien ocupó esa posición. Urías pasó de proyectado titular a opción desde la banca.
El movimiento afectó su tiempo de juego y también su panorama económico. En 2026 estaba proyectado para su tercer año de arbitraje salarial, donde habría ganado al menos los 3.15 millones de dólares que percibió en 2025. Pero al ser dejado en libertad por Houston perdió esa proyección y terminó firmando por una cifra menor en San Luis.