El enfrentamiento de ida del play-off de la Liga de Campeones entre el Benfica y el Real Madrid (0-1) sigue dando de qué hablar, pero no por el resultado, sino por el caso de insultos racistas al jugador del cuadro español, Vinícius Júnior, luego de que el partido fue obligado a detenerse por casi 10 minutos, una situación que ahora se encuentra bajo el escrutinio de la UEFA.
Los incidentes se desencadenaron inmediatamente después de que Vinícius marcara y celebrara con un baile junto al banderín de córner en el minuto 51, un festejo que provocó el lanzamiento de objetos desde la grada y la amonestación del brasileño por parte del colegiado francés François Letexier.
En medio de la situación, Vinícius denunció haber recibido insultos racistas por parte del argentino Gianluca Prestianni, quien se cubrió la boca con la camiseta al dirigirse al delantero madridista.
Kylian Mbappé, testigo directo, respaldó la acusación afirmando que Prestianni llamó “mono” a su compañero hasta en cinco ocasiones. Ante esta situación, Letexier aplicó el protocolo antirracismo de la UEFA, realizando la señal oficial de la “X” con los brazos.
Aunque el partido se reanudó tras el amago de los jugadores blancos de abandonar el campo, la UEFA designó ayer a un inspector de ética y disciplina para investigar un posible comportamiento discriminatorio.
Por su parte, Prestianni ha negado rotundamente los hechos en sus redes sociales, alegando ser víctima de una malinterpretación y denunciando amenazas por parte de jugadores del club español. El Benfica ha respaldado a su futbolista, calificando la situación como una “campaña de difamación”.