Kylian Mbappé inició su segunda temporada en el Real Madrid con un objetivo claro: derribar los récords que dejaron los legendarios Cristiano Ronaldo y Lionel Messi durante su dominio en el futbol mundial en España y que lucen inalcanzables.
Después de una primera campaña de ensueño, en la que anotó 44 goles en 59 partidos, Mbappé ya dejó su huella. Con esa cifra, el francés pulverizó el récord de goles para un debutante en el Real Madrid, superando las 33 dianas de Cristiano Ronaldo en su primer año. Sin embargo, a pesar de su brillo individual, el equipo se fue con las manos vacías en Champions, LaLiga y Copa del Rey. Ahora, el verdadero Everest está frente a él.
Para entrar en el sitio de leyendas del club, Mbappé debe mirar de frente el récord más imponente de LaLiga: los 50 goles de Lionel Messi con el FC Barcelona en la temporada 2011-2012 para ganar el Pichichi.
Esta marca únicamente fue amenazada por Cristiano Ronaldo, quien alcanzó los 48 tantos en la campaña 2014-2015. Mbappé, que ya consiguió su primer Pichichi con 31 goles, sabe que para ser considerado una leyenda debe acercarse a las cifras estratosféricas de los dos gigantes.
Cristiano, objetivo en Europa
La Champions League es el escenario donde se forjan los ídolos del Real Madrid, y Cristiano Ronaldo estableció allí un récord para la eternidad. En la temporada 2013-2014, camino a “La Décima”, el portugués anotó 17 goles, una cifra que nadie ha vuelto a alcanzar en una sola edición.
Mbappé, que inicia el torneo como el noveno máximo goleador histórico con 55 tantos, tiene el potencial para aspirar a esa marca, aunque necesitará la mejor versión del equipo para impulsarlo, tal como le sucedió a su ídolo de la infancia. Si firma una buena campaña, al final de esta edición podría superar los 71 goles del legendario Raúl González en la tabla histórica.
Meta final: ser el más letal
El mayor desafío para Mbappé esta temporada es igualar el crecimiento explosivo que tuvo Cristiano. El portugués pasó de 33 goles en su primer año a 53 tantos en 54 partidos en el segundo.